Geografía

La Alpujarra es una comarca de Andalucía oriental que se encuentra dividida entre las provincias de Granada y Almería. Se sitúa en un marco incomparable y lleno de contrastes, entre el macizo montañoso de Sierra Nevada y el mar Mediterráneo.

En unos 50 kilómetros se desciende desde más de 3000 metros hasta el nivel del mar, con los cambios climáticos y vegetativos que ello conlleva.

Actualmente existen varias figuras de protección de su Patrimonio cultural y natural:

  • Sitio Histórico de la Alpujarra Media y La Taha
  • Conjunto Histórico del Barranco de Poqueira
  • Parque Natural de Sierra Nevada
  • Parque Nacional de Sierra Nevada
  • Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada

Se constituye como una región de gran belleza. Sus increíbles y diversos paisajes, la flora y fauna a ella asociadas, la calidez de su blanca arquitectura y su rico patrimonio cultural y etnográfico han cautivado, a lo largo de la historia, a artesanos, artistas y viajeros.

Su esencia ha sido captada por muchos de ellos, algunos se han inspirado en su encanto para crear los más bellos poemas y muchos otros han querido inmortalizarla escribiendo sobre ella, legándonos obras como "Al sur de Granada" de un  Gerard Brenan enamorado de  la cultura y costumbres alpujarreñas, o aquella de nuestro Pedro Antonio de Alarcón, "La Alpujarra: sesenta leguas a caballo precedidas de seis en diligencia".

Cuenta con una dilatada y apasionante historia. Desde la Prehistoria, por ella han pasado diferentes pueblos y culturas atraídos por la singularidad y riqueza de su territorio, dejando vestigios de su poblamiento y configurando una marcada personalidad. Iberos, fenicios, griegos, cartagineses, romanos o visigodos, entre otros, habitaron estas tierras, hasta la llegada de al-Ándalus. A ellos siguieron nuevos habitantes de origen castellano. La influencia de todas estas culturas se palpa en cada rincón: en el paisaje agrario, en la arquitectura, en la gastronomía, en la artesanía, en los actos festivos, en las costumbres y tradiciones, en los testimonios toponímicos o en los yacimientos arqueológicos, abundantes en la zona.